Share it

Buscaba un hilo conductor diferente para estas etapas del Maestrazgo y su Laberinto de Silencio y encontré la pista en un trozo de papel, manuscrito, pinchado en un corcho informativo del bar-asador Las Tejas, en Mirambel. Un diálogo entre un visitante (preguntas) y un local (respuestas) y a la vez una excelente sátira documentada de la realidad del territorio que jamás leerás en un folleto turístico.

  • Mirambel. Dentro y fuera.
  • ¿Cuántos habitantes hay en Mirambel?.
  • ¿Y la escuela? ¿Hay niños?
  • ¿De qué vive la gente?
  • ¿Y las carreteras?
  • ¿Aquí nieva?
  • ¿Para qué sirven las chapas de las puertas?
  • Datos de interés

Con este encuadre, se sincera la ruta y se representa fotográfica y emocionalmente: escenarios silenciados, arquetipos, sociedad, proscritos. Un sendero de estereotipos por descifrar. ¿Empezamos este viaje romántico.?

Mirambel. Dentro y fuera.

Pero antes, tu necesitas conocer dos cosas sobre esto. La primera que Mirambel es un pueblo rodeado por una muralla, elemento intrínsecamente impermeable y discriminatorio. La segunda es que a pesar de lo anterior, un murmullo, como un mantra, surge de ese interior, susurrando “pasen y vean; pasen y vean”.

Aquella mañana de Abril, el sol comenzaba a blanquear las colinas y un viento frío y seco apresuraba a buscar refugio a empujones, por la espalda. Decidí empezar por el final, La Tasca Las Tejas.

La categoría de bar en un pequeño pueblo es la crónica de su sociedad superando al Ayuntamiento e Iglesia. Fuera es bar y dentro es tasca y su puerta de entrada, como las otras cinco de la muralla, pequeña, un tránsito, breve a lo que fue night club rural y ahora asador cálido y humeante. Las Tejas no es un lugar de romántica tarjeta postal, y no encontrarás souvenirs ni venta de quesos artesanos al vacío. Las Tejas es Conchín, rubia, morena o pelirroja de teñidura, según. Cocinera y alma mater que capitanea las brasas y asados a firme timón. Las Tejas son cafés masoveros, almuerzos, y botellines de medio día. Estoy dentro.

Todo empieza por un absurdo, aquella nota manuscrita, que parecía la introducción al “pasen y vean”, juro que escuchado. Después vino el camino -que he leído por ahí que en griego significa un método, una organización y modo de proceder-.
nota manuscrita

La entrada natural a Mirambel desde Las Tejas es el Portal del Estudio, uno de los cinco que ofrece la muralla. En días de fuerte cierzo, avanzas de esquina a esquina buscando un raser protector. Las casas son bajas, apretadas, de fachadas en piedra sobre calles también empedradas de guijarros y cantos rodados. Algunas se reposan sobre el lienzo de la muralla, abriendo vanos y robando parte de su protagonismo y carácter.

¿Cuantos habitantes hay en el pueblo?

“Menos de mil, unos 130.”

Los datos estadísticos no son motivo fotográfico pero sí la vejez, máxima expresión del paso del tiempo. Actualmente la población es 30 veces inferior a la existente en el siglo XVIII y su evolución sigue en negativo. Casi el 40% es mayor de 65 años y el número de emigrantes se ha multiplicado por 20 en los últimos quince. Es relativamente fácil encontrar paisanos multiculturales por estos paisajes venidos de lugares como. Marruecos, Perú, Rumanía, Argelia, Ecuador, Líbano, Pakistán, Portugal, Argentina, Brasil, República Dominicana, Ucrania, he dicho Moldavia? pues también, Moldavia.

senderista caminando

DATOS DE NAVEGACIÓN

  • Inicio: Mirambel
  • Acceso: Carretera autonómica A-226.
  • Dificultad: media. Atención: aunque generalmente con poco caudal, ha de cruzarse en dos ocasiones el río Cantavieja.
  • Señalización: PR-TE86, balizado en amarillo y blanco hasta bifurcación ascenso a El Cabezo. GR8 desde el collado del Castellar hasta Mirambel. El resto, no cuenta con señalización homologada.
  • Tiempo real a pie: 3h, 40 minutos. Circular
  • Distancia: 10 km.

Estoy fuera, casi sin querer y resiguiendo la muralla dejo atrás el Portal de Valero y encuentro el arranque del PR.TE86. La señalización me lleva en descenso por una estrecha vaguada hasta el río Cantavieja. Lo cruzo. Atención a la señal en un gran tronco de chopo que anuncia el arranque del ascenso por la ladera opuesta.

¿La escuela está abierta? ¿Hay niños?

“No, sí (van al cole a Cantavieja 10’).”

Cantavieja es la población más próxima y cabecera de esta comarca a la que deben acudir los pequeños hasta el final de secundaria. Alguien dijo que sus ídolos no son los Ronaldos ni Messis del panorama actual. Son otros muy distintos, nombres más cercanos de recortadores y emboladores a quienes emulan en sus juegos de carreras y persecuciones por la calles.

El sendero corre en moderado ascenso entre bancales y muros de piedra seca alcanzando primero unas ruinas -Mas de Virgos- y poco después el Mas de Mateo. 45 min tras haber dejado la muralla. En los tiempos de máxima expansión demográfica del siglo XVIII, sin CD, DVD, TV, Ibook, vacaciones ni tiempo libre, el trabajo sin fin era el standard social común. El mar de terrazas agrícolas, y sobre todo localización, extensión y esfuerzo de ejecución, agrandan el titánico concepto de supervivencia. Y ahora, he vuelto a entrar?.

Pasados unos minutos tras el Mas de Valero, la ruta me muestra, unas excelentes vistas de Mirambel. (1 hora caminada). Su dibujo es un patchwork de tejados y fachadas y en el centro las ruinas sin techo de los vestigios del castillo templario. En esos tiempos, un territorio sin escribir, el temple sentó las bases de la ocupación y el desarrollo social. En una mano la espada, en la otra el azadón. Voluntarios, forzados, o aventureros, se sucedieron como canteros, carpinteros, molineros. La expansión.

La ladera es expuesta, pelada y desprotegida ante el fuerte viento que empuja nubes y no da tregua. Estoy llegando al Masico de Las Monjas donde el relieve se esconde y se asientan estas 4 paredes  mirando a Cantavieja, al fondo. De camino hacia los altos de la muela atravieso un sector de carrascas. Serán magníficas sombras si se decidiera llegarse aquí en Agosto u otro caluroso día. Dejo atrás un poste de señales que indica la dirección a seguir Mirambel Molino Ronda.

Atención, unos 20 minutos después de este poste se abandona la señalización amarilla y blanca. Esta se despide hacia abajo y a la derecha mientras que yo lo hago a la izquierda y en ascenso por una vía pecuaria (Via Pecuaria clasificada), paso de ganado entre muretes.

¿De qué vive la gente?

“Todos subvencionados (Trabajando, coño!!!). Por cierto: no hay azulejeras”.

Ganado. Lo obtenido de un trabajo descontado gastos e impuestos. También una forma de vida en franco retroceso que fascina como espectáculo a todos pero que a pocos entusiasma como proyecto vital y herramienta de desarrollo. Las coreografías ganaderas acercan al caminante al mundo rural de tal modo que ovejas, cabras y vacas protagonizan el discurso general. Si no se ven el paisaje es el “natural” y salvaje y si aparecen, estamos en el “campo”. Uno y otro compiten por la misma escena pero de momento gana el “campo” como paisaje antropizado, tras siglos de uso –transhumancia y mercado lanar-.

¿“Y en la actualidad se vive de esto?”.

“Algunos, sobre el 30% de la población, con iniciativas de mejoras como productos km cero -del prado al plato-, razas autóctonas y alguna ayuda que otra de EU.”

Aquí comienza el sector sin señalización, aunque sencillo de navegar, y en su mayor parte caminando junto al muro de la vía pecuaria. Tras los primeros metros de ascenso en fuerte pendiente, el relieve se relaja y alcanzamos el plateu de la muela, continuando por él en su lado este o derecho y llegar así junto al vértice topográfico El Cabezo.

vista del vertice geodésico

¿Cómo son las carreteras?

“De montaña y con asfalto”.

Separados aunque iguales. A escasos dos kilómetros se encuentra la divisoria con Castellón. Castellón y Teruel, Teruel y Castellón pertenecientes a este territorio por derecho histórico y paisajístico. Vistas de Morella hacia el Noreste. Desde los 1250 m de altitud, El Cabezo es un excelente mirador, de la variedad, de entornos erosionados y brutos, un trabalenguas orográfico sobre los mapas y la política, límites en baja resolución pixelados, entre iguales.

Desde el extremo norte de esta primera muela ya se divisa Mas de Valero. 2 h 20 min desde la salida de Mirambel. Me detengo junto a la fuente, de frente las vacas, junto a la balsa de orillas arcillosas, pisoteadas. Al lado la masía, que con el paso del tiempo ya no sé a que mundo pertenece. Quisiera estar dentro, pero me veo fuera.

La Masía. Hito del paisaje y robusto personaje del mundo rural, austera, algo melancólica y solitaria. De estilo de vida tradicional, mantenía, hasta los años 50, la autosuficiencia y el intercambio de servicios. Su protagonismo siempre me silencia y silencia también el paisaje circundante convirtiéndose en retrato documental. Féminas de posado eterno que completan el patrimonio arquitectónico con escenas del pasado cotidiano, atrapadas a ese lado de la brecha que las separa del futuro.

Abandono la fuente, rebaso la segunda balsa justo por su orilla y entre las vacas asciendo de nuevo, sin sendero claro y en zig-zag para alcanzar el plateau de la segunda muela. Avanzo por su perfil derecho. Abajo y a la vista La Cuba, el último pueblo de Aragón. Una vez superado El Castellar 1.192 metros de altitud, la vía pecuaria por la que vengo confluye en una encrucijada de diferentes opciones.

¿Aquí nieva?.

“Cada vez menos”.

Lo que significa de 2 a 3 nevadas al año en el mejor de los casos, de unos 20 cm de espesor que desaparecen de las carreteras al medio día, y del paisaje en media semana. Solo las caras norte y ventisqueros preservan el color blanco más de una semana. Pero frío puede llegar a hacer y mucho.

Y las precipitaciones también evolucionan a déficit. Desde el collado y a la derecha la bajada lleva a La Cuba y a la izquierda hacia Mirambel. Sigo el GR8 en esta dirección.Pronto diviso a mi derecha la Masía Torre de Arriba, y entre pastos embastados por el abandono y algo más abajo, cruzo junto a la Masía Torre de Abajo.

En la foto se ve anciana. Posa en pie, algo rígida esperando el retrato. Viste un atuendo deslucido, descuidado para ser de las fortificadas. Recuerdo ahora que debiera investigar sobre ese particular carácter tan militar. Tras ella su encuadre favorito, cielo Azul de Abril limpio de nubes. Ha escogido un contrapicado que sabe realza sus proporciones: austeridad.

Finalmente la senda termina en una pista y esta en el vado del río Cantavieja. Lo cruzo y giro hacia el pueblo para cerrar el anillo del tour.

La entrada en la muralla, es a lo grande, por el Portal de Las Monjas, el principal, cercano al eje de comunicación que vertebra el valle y el mejor defendido de los cinco. Estoy dentro.

¿Para qué sirven las chapas de las puertas?

“Para el toro embolado (protección contra la lluvia)” 

Y de esa inadaptación del mundo rural con la sociedad moderna, se hace cotidiano otro detalle: las placas de las casas vacías y la segunda residencia. Aunque la pregunta sea ¿para qué sirven? y la primera respuesta una chanza, la realidad discurre sobre lo que realmente simbolizan: vacío.

En el transito final por la calle mayor, la principal, se acercan un grupo de mujeres, a trompicones, sufriendo el paso con sus tacones urbanos sobre el empedrado. Se les ve descontentas y desaliñadas por el viento que aprieta en rachas.  De cuando en cuando algún autobús desembarca pasajeros pero no son de estancia permanente, más bien breve.

Cada paisaje es una serie de motivos para el espíritu. Es como una sinfonía escrita, para el que la entienda, poética, llena de interés; para el que no la entienda, nada

(Pio Baroja).

A este escritor debemos el contar sobre tiempos turbulentos, de espías y hombres proscritos. Leyendas oscuras nunca antes oídas recogidas en La Venta de Mirambel.

Caminar es como volar bajo, te permite escapar del radar sin llamar la atención y sumergirte en lo familiar que siempre resulta sorprendente y casi nunca predominante en el recuerdo. Es la esencia de la marcha solitaria y la reflexión ambulante, del encuentro y la oportunidad de recrear. Es la figura del flâneur, el observador. Son imágenes pilladas al vuelo, espontáneas en personajes reales nada convencionales. Probablemente irrepetibles y de interpretación absolutamente personal.

vista del jardín

Llego al final, el hotel Las Moradas del Temple. Ya puedo recoger en la mochila mi cliché-metro. Siempre a mano, y aplicado donde se merezca.

Transformar la perplejidad ante los fenómenos geográficos y sociales, convertirlos en información e integrarlos en nuestras propias referencias, gustos, decisiones, análisis, es metaexperiencia. Dentro y Fuera.

Datos de interés

La ruta discurre por la ladera Este, frente a Mirambel, siempre en ascenso hasta alcanzar El Cabezo -vértice geodésico-. Su continuación aborda el característico paisaje de muela, con algún descenso y ascenso breve. Desde el Castellar se inicia el descenso y se va cerrando el anillo que finaliza de nuevo en Mirambel. En ese punto, collado del Castellar, se puede igualmente bajar hacia La Cuba y retorno, alternativa muy interesante que endurece el final del día.

Desafortunadamente, este recorrido cuenta con dos puntos negros, la salida de Mirambel (bajada al río) y los últimos 15 minutos antes de la población, bastante afectados por la mejora de la carretera A-226. Este segundo, se puede evitar si se dispone de 2 vehículos, aparcando el segundo junto al vado y antes de La Masía de Torre de Abajo.

libro de Pio Baroja

Esta excursión compone un viaje completado con la visita a Cañada de Benatanduz, estancia en Mirambel y duración de 3 días. Consulta detalles aquí abajo.

  • Fechas: 25-27 Marzo.
  • Alojamiento: 2 noches **** Las Moradas del Temple. Media pensión.
  • Excursiones: El Cabezo de Mirambel, La Cañada de Benatanduz.
  • Dificultad: A / B fácil /moderado. Siempre será posible tomar atajos o acortar itinerarios según la situación.
  • Mochila: Simplemente las cosas del día.
  • Escenarios: media montaña, bosque mediterráneo, revueltas sociales y vida, acción erosiva del agua.
  • Precio: € 230/pp. Compartiendo habitación doble. Descuento para parejas.
  • Conectando paisaje y emoción: “Mirambel, Psicogeografia del Maestrazgo” junto con “Cañada de Benatanduz, la Ruina y el viajero romántico” es la sugerencia de The Eye is Delighted para caminar y conocer de forma exclusiva y con otra mirada, el territorio. Un manual sobre el Laberinto de Silencio (Maestrazgo).

Interesados más info en:

ignacio@theeyeisdelighted.com

Newsletter

Subscribe to our newsletter

Subscribe to our newsletter and stay updated on the latest news and special offers!
  • This field is for validation purposes and should be left unchanged.